Realizado por Stanley Milgram en Yale en 1961.
Se dijo a los participantes que dieran descargas eléctricas a un "alumno" (un actor) por cada respuesta incorrecta. Las descargas subían hasta un fatal 450V.
Resultado: El 65% de los participantes entregaron la descarga máxima simplemente porque una figura de autoridad con bata blanca les dijo "por favor continúe."
Este experimento demostró el aterrador poder de la obediencia a la autoridad.
Social
Experimento de Milgram
Cómo la gente común puede cometer actos malvados