El fenómeno donde las personas continúan un comportamiento o esfuerzo como resultado de recursos previamente invertidos (tiempo, dinero, esfuerzo), incluso si ya no es racional.
Es como comer una comida que no disfrutas solo porque pagaste por ella, aunque el dinero ya no está y comerla no lo traerá de vuelta.
Económicamente, los costos hundidos deben ignorarse en la toma de decisiones, pero la "aversión a la pérdida" humana lo hace difícil.
Cognitiva
Falacia del Costo Hundido
Tirar dinero bueno tras dinero malo